La duración del luto está en relación con el grado de parentesco que nos liga a la persona fallecida. Puede dividirse en dos o tres clases, según su mayor o menor rigor. Las costumbres locales o religiosas poco importaría, ya que aquí se eligen las prácticas que nos parecen más aceptables y se sigue a otras costumbres al círculo en el cual se vive.
En muchas culturas, cuando se trata del luto de un padre, una madre, esposo y hermano, está prohibido, por el uso general, que los hijos, esposos o hermanos del difunto, asistan a los espectáculos o paseos públicos, hasta que pase un año.
Las visitas que se hacen a las personas que están de duelo, se llaman “visitas de pésame“. En ellas se debe abstener de hablar de cosas alegres o demasiado personales, procurando también adoptar un traje en armonía con la situación.



























