Cementerios célebres

Sillustani un cementerio de la cultura Kolla
Lunes, mayo 14th, 2012

 

 

PUNO  PERU

El complejo se ubica a 34 kilómetros desde la ciudad de Puno, en el distrito de Atuncolla, y anualmente recibe la visita de 80 mil turistas.

La palabra Sillustani quiere decir resbaladero de uñas, quizás haciendo referencia a que la unión de los bloques externos no permite ni el pasaje de una uña.

 

Si muchos dicen que Cusco tiene a Machu Picchu para deleitar a sus visitantes, Puno no se queda atrás y presenta su Sillustani, un cementerio donde se puede ver una serie de impresionantes tumbas pertenecientes a la cultura Kolla (1200-1450), que se desarrolló en la parte norte de la laguna Umayo, en la localidad conocida como Hatuncolla, a 34 kilómetros de la ciudad de Puno.

La forma particular de las tumbas, troncos de cono invertidos, llamados chulpas, son construcciones que, en menor número, se encuentran también en varios otros locales del altiplano, como Acora, Ilave y otros.

La palabra Sillustani quiere decir resbaladero de uñas, quizás haciendo referencia a que la unión de los bloques externos no permite ni el pasaje de una uña.

Las chullpas del complejo pueden medir 12 metros de altura, tienen forma de torreones circulares hechos a base de piedra. Se dice que eran tumbas de  las principales autoridades de los antiguos pobladores del El Collao.

Toda la visita guiada dura entre 3 horas a 3 horas y media desde la partida que es en Puno, asegura el presidente de la Cámara Regional de Turismo, Eduardo Pineda.

El complejo, que se ubica a un costado de la laguna Umayo, recibe la visita del 90% de los turistas que visitan la región Puno, sostiene Pineda, quien agrega que a comparación de años anteriores ya no solo es visitado en los meses de temporada alta, entre junio, julio y agosto. “Ahora los turistas llegan casi todo el año”, nos dice.

Según nos menciona, algunos de los visitantes que tienen males de soroche no realizan la caminata de 600 metros; sin embargo, algunos guías de turismo sostienen que el turista nacional o extranjero que desafíe al mal de altura lo hace tomando antes un mate de coca, y así podrá ascender al Sillustani.

Ya en el complejo, el foráneo puede notar las ocho chullpas principales de este atractivo. Según investigaciones, el cadáver era momificado en posición fetal antes de ser colocado en ellas.

Junto a las momias, los antepasados colocaban objetos de los cadáveres ya que se creía que ingresarían a otra etapa de vida y allí podían comer y beber los alimentos que tenían consigo.

 

Texto tomado :http://www.rpp.com.pe

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Cementerios llenos de vida, otra forma de entender el descanso eterno
Sábado, mayo 5th, 2012

Variedad de personas, variedad de cultura, variedad en las costumbres funerarias,…. y mucho más, es la riqueza de la diversidad. Los orígenes de las costumbres son tan variados como sus resultados que van desde la Sapânța rumana a las tradiciones del Tirol austriaco, en algunos casos nos resultará hasta difícil contener la sonrisa… Pero no te sientas mal, parte de su objetivo es trasmitir buenas sensaciones.

Cuando morimos todos parecemos buenas personas, se olvida todo lo malo y solo se remarca la parte positiva de la persona, los buenos recuerdos, obviándose los puntos más negativos. Un caso muy especial es el de la aldea de Sapânța, al norte de Rumanía, donde lo ven de forma muy diferente, al menos en el alegre cementerio de Cimitirul Vesel…

 

Cimitirul Vesel

En la región rumana de Maramureș es famosa a nivel mundial. Y no solo por sus pueblos pintorescos o bellos paisajes, si no que también lo es por el cementerio de Sapânța. El inicio de todo fue el epitafio del artista Ioan Stan Patras, él fue quien creó la primera cruz de madera decorada con grabados irónicos e ingeniosos allá por el 1935.

Con el paso de estos más de 40 años se han ido creando más de 800 obras de arte que describen la vida y, sobre todo, la muerte de los habitantes de este pueblo. De hecho lo hacen de una forma realmente honesta y directa, lo que le otorga un matiz más atractivo si cabe.

Ioan Stan Patras ha ido desarrollando, con el paso del tiempo, un estilo de color y simbolismo muy característico, destacando el humor negro que hace referencia a la vida en el pueblo. Aquí celebran la muerte como un paso transitorio hacia una vida mejor, como algo positivo dentro de lo que cabe.

Patras murió en 1977, por supuesto tras haber creado su propia placa. Desde entonces, el encargado de las tallas es Dumitru Pop, manteniendo el simbolismo y el humor negro que atrae cada vez a más turistas

Como en todo pequeño pueblo que se precie, no hay secretos. En la tumba del borracho vemos un esqueleto negro bebiendo de una botella de “veneno real”. Algunos ejemplos de epitafios, en traducción libre eso sí, son los que siguen:

“Joan Toaderu amaba los caballos. También le gustaba otra cosa muy diferente, como era sentarse en la mesa del bar junto a la esposa de otro”

“Esta fue una pesada cruz, decía mi pobre madre. No trate de despertarlos, si vuelves a casa, van a arrancarte la cabeza”

“Schmore es el infierno, maldito taxi que venía de Sibiu. De entre todos los luagres del país tu tenias que pararte aquí, tu me golpeaste y me enviaste a la muerte, dejando mis padres con toda su tristeza”

Marterltaferln en el Tirol

El siguiente es un ejemplo de lo que podemos ver en la parte norte del Tirol, Salzburgo y Baviera, donde entienden la muerte con bastante sentido del humor. Fue el herrero Hans Guggenberger quien parece que inició esta tradición, dejando mensajes no tan habituales en los epitafios.

Los consejos recogidos en este cementerio tirolés no solo te sacará una sonrisa, si no que también te hará pensar.

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Un cristiano debe estar en pie y rezar un poco: aquí descansa Jakob Nissl, quien sufrió mucho, murió como consecuencia de la cerveza casera.

Aquí Jacob Hosennopf (Jacobo Sinpantalones…) cayó del tejado de la casa directamente a la eternidad

Aquí descansa bajo la tierra en la soledad virgen… , ella murió a los 17 cuando empezaba a ser útil

Aquí descansa silenciosa Johanna Vogelsang (Ruiseñor), ella cantó siempre su vida

Aquí descansan tres: el toro, el burro y él con ellos

Y ud, ¿también prefiere esta forma de entender la muerte?

Tomado de : http://www.liligo.es

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El panteón monumento al amor
Lunes, abril 30th, 2012

Gibara es una pequeña ciudad ubicada en la costa norte del oriente de la República de Cuba. La Villa Blanca como también se le conoce, es cabecera del municipio del mismo nombre, perteneciente a la Provincia Holguín.
Fundada el 16 de enero de 1817, Gibara, proviene del vocablo aborigen Jibá. La pequeña urbe posee una rica historia y cultura propia acorde al linaje de su fundación y un hermoso y exuberante paisaje, bellos sitios arquitectónicos y un trazado perfecto de sus casas, calles y parques, pero la mayor riqueza según los visitantes es su gente, cooperativa, humana, cariñosa y un poco ególatra, orgullosa de su villa y de su historia

Ciudad de Gibara
La Villa Blanca aunque pequeña, posee un encanto peculiar, el contraste de un patrimonio arquitectónico atesorado por casi dos siglos, sus exuberantes paisajes, y el sentido de pertenencia y las raíces culturales de su gente, hace que todo aquel que la visita quede prendado de ella y se vea obligado a regresar una y otra vez a esta tierra, que al decir del almirante Cristóbal Colón «es la tierra más hermosa que ojos humanos vieron».

a Copa del amor, panteón erigido en el cementerio de Gibara, es el monumento más célebre de esta ciudad costera, ubicada al norte de la actual provincia de Holguín. Construida en Italia, en el año de 1872, de mármol blanco macizo, la Copa del Amor, inmortaliza el frustrado romance protagonizado por Ygnacia Nates y Adolfo Ferrín.
De Ygnacia Nates y Mastrapa se dice que bordaba tapices y tocaba el piano en las tertulias de su casa frecuentada por marineros, donde Adolfo Ferrín, perdidamente enamorado de su belleza, iba a cortejarla en las noches, y celoso de los navegantes extasiados con la beldad de la muchacha, le pedía que se atara un pañuelo en la mano para fingir estar herida, como pretexto para no tocar el instrumento en varios días.

Según cuenta la leyenda, dicen que Ygnacia murió de un infarto al creer a Adolfo perdido en el mar después de un naufragio, mientras, otros aseguran que un derrame cerebral acabó con la vida de la novia, unas horas después de que Adolfo tocara a su ventana para entregarle el anillo de compromiso. Caridad Vives Pi, conocedora de la historia por convivir durante muchos años con las ancianas hermanas de Ygnacia, y dormir precisamente en el cuarto donde murió la joven, asegura que la gente ha distorsionado la historia y casi todo lo que se ha dicho es falso.
A sus casi 95 años de asombrosa lucidez, Cachita Vives asegura que Adolfo jamás fue marinero, sino que era notario y contador de la familia Longoria, y agregó que, una mañana de mayo de 1872, Ygnacia comenzó a sentirse indispuesta, mientras atendía a su padre asmático, Don Ángel Nates Bolívar.

Ese día por la noche Adolfo la visitó como de costumbre, habló con la joven y la notó constipada, en la madrugada Ygnacia empeoró y pidió que buscaran a su enamorado, éste le entregó el anillo de compromiso y se despediría de ella para siempre, pues falleció en las primeras horas del jueves 23 de mayo de 1872 a consecuencia de lo que antes se conocía como calentura, concluyó Cachita.

Ygnacia Nates falleció a los 17 años de edad, y Adolfo Ferrín, dicen que murió ocho meses después, en España, desconsolado por la pérdida, no sin antes mandar a construir el conocido mausoleo que perpetuó para siempre el romance de los novios, y tejió para todos una de las tantas leyendas de Gibara.

Tomado de : http://www.cubadebate.cu    :  http://es.wikipedia.org

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